El Banco de la República tomó una nueva decisión sobre su política monetaria y elevó la tasa de interés, una medida que busca controlar el aumento de los precios que continúa afectando a los hogares colombianos. La decisión se da en medio de un escenario económico donde los costos de productos y servicios siguen mostrando incrementos superiores a los esperados.
La Junta Directiva explicó que la medida pretende moderar el consumo y mantener bajo control la inflación, aunque expertos advierten que podría tener efectos en créditos, compras financiadas y algunas inversiones. El ajuste ocurre mientras el país analiza el comportamiento de la economía durante el segundo semestre del año.




