Celebramos la decisión del Consejo Superior de la Judicatura de conformar dos listas de candidatos y candidatas para que la Corte Suprema de Justicia elija a dos nuevos magistrados o magistradas de la Sala Especial de Primera Instancia, en reemplazo de dos magistrados salientes.
De manera especial, destacamos la conformación de una lista integrada exclusivamente por mujeres para una de las vacantes. Esta decisión constituye un avance concreto, necesario y significativo para corregir la subrepresentación histórica de las mujeres en los altos cargos de la administración de justicia y para avanzar hacia una paridad judicial real y efectiva.
La integración de una lista exclusiva de mujeres no solo reconoce la existencia de mujeres juristas con las calidades, méritos y trayectoria necesarios para ocupar las más altas responsabilidades judiciales, sino que también representa una medida legítima y adecuada para remover barreras estructurales que han limitado su acceso a los espacios de mayor jerarquía dentro de la Rama Judicial.
También valoramos que la segunda lista haya sido conformada de manera paritaria, con participación de mujeres y hombres. En conjunto, estas decisiones envían un mensaje institucional relevante: la paridad judicial debe ser incorporada de manera decidida en todas las etapas de nominación y elección, especialmente cuando se trata de órganos con alta incidencia en la garantía de derechos y en la consolidación del Estado Social de Derecho.
En este contexto, invitamos respetuosamente a la Corte Suprema de Justicia a considerar la elección de dos mujeres para proveer estas vacantes. Una decisión en ese sentido representaría un paso significativo en la superación de la subrepresentación femenina en los niveles más altos de la justicia, fortalecería la diversidad y legitimidad de la Rama Judicial y contribuiría a que la composición de sus órganos refleje de mejor manera la pluralidad de la sociedad colombiana.
Reiteramos que la paridad no es solo una aspiración democrática, sino una condición para una justicia más incluyente, plural, representativa y cercana a la ciudadanía. Por ello, reconocemos la importancia de que los procesos de elección judicial se adelanten con criterios de mérito, transparencia, independencia e igualdad, incorporando la paridad como un estándar democrático indispensable.




