La Mannschaft cerró la fase de grupos con una derrota que nadie vio venir y que dejará preguntas incómodas de cara a los dieciseisavos. Nagelsmann apostó por rotaciones ante un rival que llegaba sin goles y con la espalda contra la pared, y la decisión le salió cara. Alemania abrió el marcador al minuto 2 con un golazo de Leroy Sané y pareció que el partido seguiría el guion esperado, pero Ecuador respondió de inmediato y nunca más soltó el partido. La derrota 2-1 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey es la primera que sufre la Mannschaft en esta Copa del Mundo y llega en el peor momento psicológico posible.
Lo más preocupante para Nagelsmann no es el resultado en sí, ya que Alemania de todas formas avanza como líder del Grupo E, sino las sensaciones que dejó el equipo cuando fue presionado por un rival inferior sobre el papel. La defensa mostró grietas enormes, con un Antonio Rüdiger que protagonizó el error que desembocó en el gol de la derrota, y el equipo se vio incapaz de reaccionar en los últimos minutos pese a tener el balón. Alemania llega a los dieciseisavos con más dudas que certezas y con la lección de que en este Mundial nadie regala nada.


