Una intensa operación militar desarrollada en el departamento de Nariño derivó en fuertes combates entre tropas del Ejército Nacional y presuntos integrantes de la estructura Franco Benavides, perteneciente a los grupos armados organizados residuales (GAO-r), dejando como resultado preliminar la muerte de ocho supuestos miembros de esta organización ilegal y varios más heridos.
Las acciones se llevaron a cabo en zona rural del municipio de Los Andes Sotomayor, donde soldados del Batallón de Infantería Liviana N.° 9, adscrito a la Brigada 23, ejecutan la denominada Operación Cordillera, una estrategia militar orientada a combatir las estructuras criminales que delinquen en diferentes zonas del departamento.
Información
De acuerdo con información entregada por el comandante de la Brigada 23, coronel Juan José Guzmán, las tropas ingresaron de manera planificada a un área considerada como base de operaciones de la estructura armada ilegal. La presencia de los uniformados generó una fuerte reacción de los presuntos integrantes del grupo, quienes habrían intentado refugiarse entre viviendas del sector para evitar el avance de las unidades militares.
Según el alto oficial, durante los enfrentamientos los integrantes del grupo armado habrían utilizado a la población civil como escudo, desde donde realizaron disparos indiscriminados contra los soldados y aeronaves que apoyaban la operación militar.
“Ante la presión ejercida por las unidades militares, los integrantes del grupo ilegal habrían buscado refugio entre viviendas del sector, usando a la población como escudo para disparar indiscriminadamente contra los soldados y aeronaves”, manifestó el comandante de la Brigada 23.
Riesgo
Las autoridades calificaron esta conducta como una presunta violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, debido al riesgo al que habría sido expuesta la población civil durante los enfrentamientos.
De manera paralela a los combates, otro hecho encendió las alarmas entre las tropas desplegadas en la región. En el sector conocido como La Loma, los militares fueron blanco de ataques mediante drones modificados para transportar y lanzar artefactos explosivos, una modalidad cada vez más utilizada por organizaciones armadas ilegales en diferentes regiones del país.
Producto de estos ataques, seis militares resultaron afectados. Sin embargo, gracias a la rápida reacción de los equipos de evacuación y atención médica, los uniformados fueron trasladados oportunamente a un centro asistencial donde reciben atención especializada. El reporte médico preliminar indica que ninguno de los soldados presenta heridas que comprometan su vida, aunque continúan bajo observación mientras avanzan los procedimientos clínicos correspondientes.




