Los organismos meteorológicos internacionales y autoridades colombianas han advertido sobre una alta probabilidad de que durante el segundo semestre de 2026 se consolide un fenómeno de El Niño fuerte o incluso “Súper Niño”, caracterizado por un calentamiento excepcional de las aguas del Pacífico. Principales riesgos para Colombia Temperaturas más altas de lo normal Incremento de las olas de calor. Mayor riesgo de afectaciones a la salud, especialmente en niños y adultos mayores. Aumento del consumo de energía por refrigeración. Sequías y escasez de agua Disminución de lluvias en varias regiones del país. Menores niveles en embalses y fuentes hídricas. Posibles restricciones de agua en algunas zonas. Más incendios forestales La vegetación seca favorece la propagación de incendios. Riesgo elevado en regiones Andina, Caribe y algunas zonas del Pacífico. Impacto en la agricultura Pérdidas de cultivos por falta de lluvias. Menor disponibilidad de agua para riego. Posible aumento en los precios de algunos alimentos. Presión sobre el sistema energético Menor generación hidroeléctrica debido a la reducción de caudales. Expertos advierten riesgos para países dependientes de la energía hidroeléctrica, como Colombia. ¿Será más fuerte que el de 2023-2024? El Ministerio de Ambiente de Colombia señaló recientemente que los análisis científicos sugieren un escenario que podría ser incluso más severo que el fenómeno de El Niño 2023-2024, debido a la combinación de déficit de lluvias, temperaturas históricas y el posible desarrollo de un Niño fuerte o muy fuerte. ¿Cuándo se sentirían más los efectos? Los pronósticos indican que El Niño comenzaría a consolidarse entre junio y agosto de 2026, con efectos más notorios durante el segundo semestre del año y posibles repercusiones hasta inicios de 2027. En Colombia, las autoridades recomiendan ahorrar agua, estar atentos a los boletines del IDEAM y seguir las alertas de la UNGRD ante la evolución del fenómeno




