El Congreso de Colombia aprobó una ley histórica que prohíbe expresamente la práctica de la mutilación genital femenina en todo el territorio nacional. Con esta decisión, Colombia se convierte en el primer país de América Latina en contar con una legislación específica para combatir esta forma de violencia contra niñas y mujeres. La iniciativa fue impulsada durante más de dos años por organizaciones sociales, líderes indígenas y congresistas comprometidos con la defensa de los derechos humanos.
La nueva normativa prioriza un enfoque preventivo y pedagógico, promoviendo programas educativos, campañas de sensibilización y el fortalecimiento de los sistemas de información para identificar y prevenir casos. La ley tuvo una participación destacada de mujeres pertenecientes al pueblo emberá, comunidad donde históricamente se han registrado algunos de los casos documentados. Ahora se espera la sanción presidencial y la puesta en marcha de políticas públicas que permitan su implementación efectiva en todo el país.

