La infraestructura vial sigue ocupando un lugar central dentro de las prioridades de desarrollo del país. Diversos sectores económicos coinciden en que una red de carreteras moderna y eficiente es fundamental para mejorar la competitividad, facilitar el comercio y fortalecer la integración entre las regiones.
En los últimos años se han ejecutado importantes proyectos destinados a mejorar la conectividad entre ciudades, puertos y centros de producción. Sin embargo, todavía existen numerosos desafíos relacionados con el mantenimiento de vías secundarias y terciarias, especialmente en zonas rurales donde el transporte de productos agrícolas depende de corredores con limitaciones técnicas.
Expertos señalan que una mejor infraestructura permitiría reducir costos logísticos, aumentar la productividad y generar nuevas oportunidades de inversión. Asimismo, destacan que la conectividad vial puede contribuir a disminuir las brechas económicas entre diferentes regiones del país.




