Las tradicionales enchiladas mineras son uno de los platillos más representativos de Guanajuato. Su origen se remonta a la época colonial, cuando las familias de los mineros preparaban comidas sustanciosas y económicas para quienes trabajaban en las minas de plata. Hoy siguen siendo un símbolo gastronómico de la región Ingredientes (4 porciones) 12 tortillas de maíz 12 a 15 chiles guajillo desvenados 350 g de queso ranchero o queso fresco desmoronado 1 cebolla blanca picada 2 dientes de ajo 1 pizca de comino 1 cucharadita de orégano Sal al gusto Aceite o manteca de cerdo para freír Para acompañar 400 g de papa en cubos 400 g de zanahoria en cubos Lechuga picada Queso rallado adicional Chiles jalapeños en escabeche Pollo cocido o frito (opcional) Preparación Hidrata los chiles guajillo en agua caliente durante 15 minutos. Licúalos con ajo, comino, orégano, sal y un poco del agua de remojo hasta obtener una salsa tersa. Cuela la salsa y resérvala. Cocina las papas y zanahorias hasta que estén suaves; escúrrelas y luego fríelas ligeramente. Pasa cada tortilla por la salsa de guajillo y fríela unos segundos por ambos lados. Rellena con queso y cebolla, dóblala o enróllala. Coloca las enchiladas en un plato y cubre con lechuga, queso, papas, zanahorias y jalapeños. Si lo deseas, acompaña con una pieza de pollo y salsa adicional. El secreto del sabor guanajuatense La característica que distingue a las enchiladas mineras es la combinación de la salsa de chile guajillo con el acompañamiento de papas y zanahorias fritas. En muchas versiones tradicionales también se utiliza manteca de cerdo para potenciar el sabor.




