Una nueva declaración de una paciente que asistió al centro estético Beauty Láser, en el sur de Bogotá, encendió aún más las alarmas sobre las condiciones en las que se realizaban procedimientos quirúrgicos en el lugar donde desapareció Yulixa Toloza.
La mujer aseguró que durante la intervención permaneció consciente gran parte del tiempo y que las condiciones del sitio no parecían las de una clínica habilitada para cirugías. Según relató, el procedimiento se realizó en espacios improvisados y sin los protocolos médicos que normalmente se exigen para este tipo de tratamientos estéticos.
El testimonio también señala que varias pacientes permanecían en recuperación en habitaciones reducidas y sin supervisión médica constante. La denunciante afirmó que algunas personas manifestaban dolor intenso y complicaciones tras las intervenciones, mientras el personal intentaba manejar la situación sin equipos especializados.
Las autoridades continúan investigando la desaparición de Yulixa Toloza, quien fue vista por última vez después de someterse a un procedimiento de lipólisis láser en ese establecimiento. Videos y testimonios recopilados por los investigadores indicarían que la mujer habría salido inconsciente del lugar en un vehículo particular.
El caso ha generado preocupación nacional por el aumento de centros estéticos clandestinos y por la falta de controles sobre procedimientos invasivos realizados sin autorización sanitaria.



