El candidato izquierdista Roberto Sánchez disputará la segunda vuelta presidencial de Perú frente a Keiko Fujimori, en una elección marcada por la polarización política y la tensión institucional en el país andino. Sánchez, exministro del gobierno de Pedro Castillo y líder del movimiento Juntos por el Perú, logró avanzar al balotaje tras superar por estrecho margen al ultraderechista Rafael López Aliaga cuando el escrutinio alcanzó más del 99 % de las actas. Medios internacionales describen a Sánchez como el “heredero político” de Castillo debido a sus propuestas de izquierda, su defensa del exmandatario encarcelado y su intención de impulsar cambios constitucionales en Perú. Incluso ha prometido revisar contratos mineros y de gas si llega al poder, lo que ha generado preocupación en sectores económicos y financieros. Por su parte, Fujimori busca llegar por cuarta vez a la presidencia peruana. La líder conservadora mantiene una fuerte base electoral en Lima y sectores empresariales, mientras que Sánchez concentra gran respaldo en zonas rurales y populares. La campaña también está rodeada de controversias judiciales. La Fiscalía peruana solicitó más de cinco años de prisión contra Sánchez por presuntas irregularidades financieras relacionadas con reportes de campaña de su partido, aunque su defensa rechaza las acusaciones. La segunda vuelta presidencial en Perú se celebrará el próximo 7 de junio y analistas consideran que será una de las elecciones más divididas de los últimos años.




