La Fundación BIOPARC y la Generalitat Valenciana iniciaron un ambicioso programa para recuperar la población de lechuzas comunes en zonas periurbanas de Valencia, España. La iniciativa busca proteger a esta ave nocturna, considerada vulnerable en la Comunidad Valenciana debido a la pérdida de hábitat, el uso de pesticidas y los atropellos.
El proyecto cuenta actualmente con cinco parejas reproductoras de lechuza común (Tyto alba), que han sido cuidadas durante varios meses en instalaciones especiales de BIOPARC Valencia. Gracias al programa, nacieron cerca de veinte polluelos que ahora atraviesan la etapa final antes de ser liberados.
Para la reintroducción utilizan la técnica conocida como “hacking”, un sistema de cajas-nido que permite que las aves se adapten al entorno natural sin contacto humano directo. Además, las cajas cuentan con videovigilancia para monitorear el crecimiento y comportamiento de los animales sin alterar su conducta.
Las autoridades ambientales destacan que la lechuza común cumple un papel fundamental en el equilibrio ecológico, ya que un ejemplar adulto puede consumir alrededor de mil roedores al año, ayudando al control natural de plagas agrícolas y urbanas.
El programa también incluye campañas de educación ambiental para sensibilizar a la población sobre la importancia de conservar especies autóctonas y recuperar la biodiversidad mediterránea.




