
La Dirección Nacional de Inteligencia aclaró que no posee capacidades operativas ni militares para ejecutar ataques, tras las denuncias del candidato presidencial sobre una supuesta conspiración que involucraría a funcionarios oficiales.
La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) emitió un pronunciamiento oficial para rechazar los señalamientos del candidato presidencial por el movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella. El aspirante a la Casa de Nariño denunció recientemente, a través de sus canales digitales, la existencia de un supuesto plan para atentar contra su vida mediante el uso de un francotirador, sugiriendo que en dicha operación estarían implicados miembros de la fuerza pública y de la propia central de inteligencia.
Ante la gravedad de las afirmaciones, la institución gubernamental enfatizó que sus funciones son estrictamente analíticas y no operativas. En su comunicado, la entidad subrayó que es un organismo no armado, lo que le impide tener la capacidad táctica o militar necesaria para coordinar acciones de la naturaleza descrita por el denunciante. La DNI defendió su integridad institucional asegurando que operan bajo protocolos de contrainteligencia que garantizan el respeto a los Derechos Humanos y los fines constitucionales.
La controversia escaló cuando la DNI instó a De la Espriella a presentar de manera inmediata ante las autoridades competentes las evidencias que sustenten sus palabras. Según la entidad, la magnitud de la denuncia requiere un trámite judicial riguroso para verificar la veracidad de los hechos y la presunta participación de servidores públicos. Asimismo, el organismo advirtió que se reserva el derecho de iniciar acciones legales para proteger el buen nombre de la institución frente a señalamientos sin soporte probatorio.
Por su parte, Abelardo de la Espriella sostuvo que la información proviene de una fuente de inteligencia de alto nivel y que la amenaza representa un riesgo no solo para su integridad personal, sino para la estabilidad democrática del país. El candidato vinculó esta situación con el contexto de seguridad nacional, criticando duramente las políticas de paz del actual Gobierno y denunciando ser víctima de una campaña de desprestigio y odio que busca obstaculizar su proyecto político.


