Las autoridades sanitarias y equipos científicos europeos confirmaron que el hantavirus detectado en el crucero MV Hondius corresponde a la conocida variante Andes, considerada una de las cepas más agresivas del virus, pero descartaron que presente mutaciones relevantes o una nueva evolución genética que aumente su peligrosidad.
El primer análisis genético realizado a muestras de pasajeros infectados reveló que el virus mantiene una gran similitud con cepas registradas anteriormente en Argentina entre 2018 y 2019. Los investigadores utilizaron tecnología de secuenciación avanzada para estudiar el genoma del patógeno y determinar si existía una nueva variante responsable del brote ocurrido a bordo del crucero.
Especialistas señalaron que la variante Andes es la única clase de hantavirus conocida por su capacidad de transmisión entre personas, aunque este tipo de contagio sigue siendo considerado poco frecuente. Hasta el momento, las autoridades sanitarias reportan varios casos confirmados y al menos tres fallecidos relacionados con el brote.
La investigación continúa para determinar cómo ocurrió exactamente la cadena de contagios dentro del barco. Los científicos comparan ahora las secuencias genéticas de distintos pacientes para establecer si hubo transmisión directa entre pasajeros o si varias personas se infectaron por exposición a roedores portadores del virus.
Mientras tanto, organismos internacionales y gobiernos europeos mantienen vigilancia epidemiológica sobre los viajeros evacuados del crucero, algunos de los cuales permanecen en cuarentena preventiva bajo monitoreo médico.
Expertos destacaron que el hallazgo de una cepa sin mutaciones relevantes reduce el temor inicial sobre la aparición de una versión más contagiosa o letal del virus. Sin embargo, las autoridades sanitarias insisten en mantener medidas estrictas de seguimiento hasta esclarecer completamente el origen y alcance del brote.


