El brote de hantavirus en el crucero neerlandés MV Hondius sigue generando preocupación internacional luego de que este lunes se confirmaran dos nuevos contagios entre pasajeros evacuados en Tenerife, España. Las autoridades sanitarias mantienen activados protocolos de cuarentena y seguimiento mientras continúan las evacuaciones hacia distintos países. Según los reportes más recientes, un pasajero estadounidense y una mujer francesa dieron positivo tras abandonar el barco. La paciente francesa habría empeorado en las últimas horas y permanece hospitalizada en París, mientras que el ciudadano estadounidense presenta síntomas leves relacionados con la cepa Andes, una de las pocas variantes de hantavirus que puede transmitirse entre humanos en circunstancias excepcionales. El balance provisional del brote ya deja al menos ocho contagios asociados y tres fallecidos. La Organización Mundial de la Salud recomendó vigilancia estricta durante 42 días para todos los pasajeros y tripulantes debido al periodo de incubación del virus. Las evacuaciones del barco continúan desde el puerto de Granadilla, en Tenerife. Vuelos especiales han trasladado pasajeros a Países Bajos, Australia, Estados Unidos y otros destinos bajo estrictas medidas sanitarias. Cerca de 30 tripulantes permanecerán a bordo mientras el buque es desinfectado antes de regresar a territorio neerlandés. Las autoridades sanitarias europeas y estadounidenses insisten en que la situación “no es comparable con la pandemia de COVID-19”, ya que el hantavirus tiene una transmisión mucho más limitada y generalmente está asociada al contacto con roedores infectados. Sin embargo, el caso del MV Hondius ha llamado la atención mundial por la posible transmisión interpersonal de la cepa Andes dentro del crucero.




