Un nuevo episodio de preocupación por el manejo de los recursos públicos sacude a la
ciudad de Villavicencio, luego de conocerse el crítico estado del proyecto de rehabilitación
en placa huella de la vía San José – Santa Teresa. Esta iniciativa, financiada con más de
2.545 millones de pesos provenientes del Sistema General de Regalías, presenta un
panorama desalentador que ha encendido las alarmas sobre su ejecución y transparencia.
Versiones
De acuerdo con información oficial emitida por el Departamento Nacional de Planeación
(DNP), el avance del proyecto es prácticamente nulo. Los reportes indican apenas un 1,84%
de ejecución física y un 0,80% en el componente financiero, cifras que evidencian la
inexistencia de progreso real en obra. A pesar del tiempo transcurrido desde su aprobación,
no se registran pagos significativos en los contratos principales, lo que confirma que la
intervención, en términos prácticos, no ha iniciado.
La situación se agrava al revisar el estado contractual del proyecto. El contrato de obra No.
3644 de 2023, así como el correspondiente a la interventoría, se encuentran actualmente
suspendidos. Esta parálisis se da en medio de múltiples dificultades técnicas y
administrativas, incluyendo fallas en los estudios y diseños, deficiencias en la planeación y
una marcada desconexión entre lo proyectado y las condiciones reales del terreno. Como
resultado, la ejecución acumula más de 240 días sin avances efectivos.
Adicionalmente, los sistemas de seguimiento del DNP han registrado diversas alertas
relacionadas con la falta de actualización de información y posibles inconsistencias en los
datos reportados por la administración municipal. Estos hallazgos generan dudas sobre la
rigurosidad en el manejo del proyecto y elevan las preocupaciones en torno a su
transparencia y control.
Medidas
En escenarios técnicos incluso se ha planteado la posibilidad de una “decisión de no
continuidad”, una medida que implicaría la terminación anticipada del proyecto, la
liquidación de los contratos vigentes y el riesgo latente de pérdida de los recursos
asignados, sin que la comunidad llegue a beneficiarse de la obra prometida.
Este panorama deja en evidencia serias debilidades en la gestión administrativa bajo la
actual alcaldía de Alexander Baquero, cuya administración no ha logrado materializar una
obra fundamental para la conectividad rural del municipio, a pesar de haber transcurrido
cerca de tres años desde su aprobación.




