Algunos puntos clave del artículo:
- Según Andreas Katsambas, CEO de Chartmetric, hace cinco años la música en español representaba menos del 1 % de ciertas listas globales de Spotify y hoy ronda el 30 %.
- El fenómeno no depende de traducirse al inglés. Artistas como Bad Bunny, Karol G o Rosalía mantienen el español como centro de su propuesta y aun así dominan mercados internacionales.
- El artículo destaca que cerca del 20 % de quienes escuchan música latina no hablan español; el atractivo está en el ritmo, la estética y la cultura asociada al género.
- También se menciona cómo plataformas digitales como YouTube ayudaron a romper barreras geográficas para artistas latinoamericanos.
- Bogotá aparece como un nuevo eje estratégico de la industria musical iberoamericana. El festival BIME, nacido en Bilbao hace 14 años, lleva cinco ediciones en Colombia y reúne miles de profesionales del sector.
El trasfondo del texto es que la música latina dejó de ser una “categoría regional” y pasó a influir directamente en tendencias globales, festivales internacionales, algoritmos de streaming y modelos de negocio. El crecimiento del reguetón, el regional mexicano y los sonidos urbanos latinoamericanos ha cambiado el centro de gravedad de la industria musical.




