Blanqueamiento dental permanente: cuánto dura y qué consecuencias puede tener

El blanqueamiento dental profesional consiste en aplicar sustancias especiales que aclaran el color natural de los dientes. Generalmente, el odontólogo utiliza peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida para eliminar manchas y pigmentaciones.

Aunque los resultados suelen ser notorios, este procedimiento no dura para siempre. Dependiendo de los hábitos de cada persona, el efecto puede mantenerse entre seis meses y tres años.

El consumo frecuente de café, vino, cigarrillo, gaseosas oscuras y algunos alimentos puede hacer que los dientes vuelvan a oscurecerse con el tiempo.

Las carillas son la opción que más dura

Muchas personas confunden el blanqueamiento con las carillas dentales. Las carillas son láminas delgadas de porcelana o resina que se colocan sobre el diente para modificar color, forma y tamaño.

Este procedimiento sí ofrece una apariencia blanca mucho más duradera y uniforme. Las carillas de porcelana pueden durar entre 10 y 20 años, mientras que las de resina suelen durar entre 4 y 10 años.

Por esta razón, celebridades y figuras públicas suelen optar por este tratamiento para mantener una sonrisa blanca de manera constante.

Los tratamientos sí pueden tener consecuencias

Aunque los resultados estéticos pueden ser muy atractivos, los odontólogos señalan que estos procedimientos también tienen riesgos y efectos secundarios.

En el caso del blanqueamiento dental, algunas personas presentan sensibilidad al frío o al calor después del procedimiento. También pueden aparecer molestias en las encías o irritación temporal.

Además, realizar blanqueamientos con demasiada frecuencia podría debilitar el esmalte dental.

Por otra parte, las carillas implican un procedimiento más invasivo. En muchos casos, el odontólogo debe desgastar parte del esmalte natural para colocar las láminas. Ese desgaste normalmente no puede revertirse.

Con el paso de los años también pueden surgir problemas como fracturas, desprendimiento de carillas, inflamación de encías o necesidad de reemplazarlas.

No todas las personas necesitan carillas

Especialistas en estética dental recomiendan evitar procedimientos extremos cuando los dientes están sanos. Muchas veces, una limpieza profesional o un blanqueamiento moderado son suficientes para mejorar la sonrisa sin afectar la estructura natural de los dientes.

También advierten que algunas personas buscan tonos demasiado blancos, lo que puede generar un aspecto artificial y poco natural.

Por esta razón, la valoración previa con un odontólogo es fundamental antes de iniciar cualquier tratamiento estético.

La duración depende de los cuidados

La higiene oral y los hábitos diarios influyen directamente en la duración de cualquier tratamiento dental.

Cepillarse correctamente, usar seda dental, evitar el cigarrillo y reducir bebidas que manchen los dientes ayuda a conservar el color por más tiempo.

Además, las visitas periódicas al odontólogo permiten detectar daños o desgastes antes de que se conviertan en problemas mayores.

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