Deportivo Pasto se ha convertido, sin discusión, en una de las grandes revelaciones de la Liga I 2026. Lo que al inicio del campeonato parecía una campaña enfocada únicamente en asegurar la permanencia y competir dignamente, hoy se transformó en un proyecto sólido que terminó la fase regular como el tercer mejor equipo del torneo, con 34 puntos, únicamente superado por Atlético Nacional y Junior de Barranquilla.
Más allá de los números, lo verdaderamente destacable del conjunto nariñense es la evolución futbolística que ha mostrado bajo el mando de Jonathan Risueño. El entrenador logró construir un equipo competitivo, ordenado y con una idea de juego definida, algo que durante varias temporadas había sido una deuda pendiente en el cuadro volcánico. Pasto dejó atrás la irregularidad para convertirse en un rival incómodo, intenso y pragmático.
El goleador
El principal argumento ofensivo del equipo es Andrey Estupiñán. En un torneo donde varios clubes han sufrido por la falta de contundencia, Deportivo Pasto encontró en su delantero la solución ideal. El atacante vive probablemente el mejor semestre de su carrera y llega a esta fase definitiva como goleador del campeonato con 13 anotaciones, además de registrar tres asistencias en 17 compromisos.
A sus 31 años, Estupiñán parece haber alcanzado su madurez futbolística. Tras pasos por equipos como Santa Fe, Junior y Deportivo Cali, encontró en Pasto el contexto ideal para explotar sus virtudes. Su capacidad de definición, movilidad en el frente de ataque y lectura de espacios lo convierten en una amenaza constante. Sin embargo, su rendimiento también es consecuencia del trabajo colectivo. Pasto ha diseñado un sistema en función de potenciarlo, generándole circuitos ofensivos y abastecimiento constante de balón.
Reto
Ahora llega el reto más importante: los playoffs. Deportivo Pasto enfrentará a Deportes Tolima en una serie que promete alta intensidad táctica. El partido de ida se disputará el sábado 9 de mayo en el estadio Manuel Murillo Toro, a partir de las 6:10 de la tarde, mientras que la vuelta será el miércoles 15 de mayo en el estadio Libertad, también desde las 6:00 p.m.
En el análisis previo, el antecedente reciente genera optimismo para el equipo nariñense. En la fecha 16, Pasto derrotó 1-0 a Tolima gracias a una anotación precisamente de Estupiñán. Aquel compromiso mostró la capacidad del conjunto volcánico para competir ante rivales de jerarquía, cerrando espacios y golpeando en momentos clave.
El cuerpo técnico
Uno de los mayores méritos de Jonathan Risueño ha sido construir un equipo equilibrado. Deportivo Pasto deslumbra necesariamente por su disciplina táctica. La estructura defensiva es compacta, la zona medular trabaja con sacrificio y el equipo interpreta bien los momentos del partido. Risueño ha demostrado capacidad para leer escenarios, ajustar piezas y mantener a sus jugadores alineados con la idea estratégica.
Esa fortaleza mental será clave en esta instancia. A diferencia de otros clubes obligados históricamente a pelear títulos, Pasto llega sin la presión de los favoritos. Haber clasificado entre los ocho mejores ya representa un balance positivo, pero precisamente esa ausencia de obligación puede convertirse en una ventaja competitiva. El equipo juega con menos ansiedad y con la motivación de seguir rompiendo expectativas.
No obstante, no todo es fortaleza. La principal preocupación del cuadro nariñense es la limitada profundidad de su nómina. Pasto cuenta con una base titular consolidada, pero el recambio es escaso. Una eventual lesión, suspensión o baja de alguno de sus hombres clave podría alterar considerablemente el funcionamiento colectivo. Frente a rivales como Tolima, que poseen una plantilla más amplia y variantes tácticas, esta situación podría inclinar la balanza en una serie larga.
Ilusión Tricolor
Aun así, Deportivo Pasto llega a esta fase con argumentos suficientes para ilusionarse. Tiene un goleador en estado de gracia, una identidad táctica consolidada y un cuerpo técnico que ha sabido maximizar recursos.
La pregunta ahora no es si Pasto ya sorprendió, sino hasta dónde puede llegar. Si mantiene su orden, aprovecha el momento de Estupiñán y administra bien sus limitaciones, el sueño de semifinales e incluso de una nueva final no parece una utopía.




