«En el estanque de Bethesda, en Jerusalén, había gente que creía… pero también esperaba algo más: un movimiento del agua, un momento «especial», una señal adicional.Entonces apareció Jesucristo… y rompió el esquema.No necesitó agua en movimiento, ni rituales, ni turnos, ni condiciones.Solo una cosa: fe.Aquel hombre llevaba 38 años esperando el «método». cuando en realidad lo que necesitaba era a Jesús.Hoy sigue pasando lo mismo.A veces creemos, pero seguimos buscando apoyos, señales o «algo más» que nos dé seguridad.Pero la verdad es clara: la fe en Jesús es suficiente.Todo lo que intentamos añadir no fortalece la fe… revela que aún no hemos entendido en quién está puesta.»❤️





