En el sur de Colombia, donde la niebla de la mañana se posa sobre el agua y las montañas abrazan uno de los paisajes más emblemáticos de la región, algo nuevo comienza a moverse en silencio. En la Laguna de La Cocha ya no todo suena a motor de gasolina. Ahora también se escucha el sonido casi imperceptible de la innovación.
La transición hacia motores eléctricos en las embarcaciones empieza a marcar un cambio histórico en este ecosistema. La iniciativa, impulsada por la Cedenar, la Alcaldía de Pasto y la Asotranguamuez, busca transformar la manera en que se navega en uno de los tesoros naturales más importantes de Nariño.
Durante décadas, las lanchas que transportan turistas, pescadores y habitantes han dependido de motores de combustión. Aunque esenciales para la economía local, estos motores también han representado un riesgo ambiental: ruido, emisiones y posibles residuos contaminantes en el agua.
Hoy, el panorama empieza a cambiar.
Los motores eléctricos no solo reducen el ruido y eliminan emisiones directas al agua y al aire. También representan una oportunidad para que el turismo y la conservación avancen de la mano. Navegar en silencio en la laguna no es solo una experiencia más tranquila para los visitantes; también significa menos impacto para las aves, la fauna y la vegetación del ecosistema.
La Laguna de La Cocha, considerada uno de los humedales altoandinos más importantes del país, es hogar de especies únicas y fuente de sustento para comunidades que han vivido históricamente de la pesca y del turismo comunitario.
Por eso, el cambio tecnológico no es solo una modernización del transporte acuático. Es también una apuesta por proteger el territorio.
El proyecto busca demostrar que el desarrollo regional no tiene que enfrentarse con la naturaleza. Al contrario: puede convertirse en su aliado. Energía más limpia, navegación más silenciosa y un modelo que podría replicarse en otros ecosistemas del país.
Para los habitantes de la zona, el desafío es grande, pero también lo es la oportunidad. Si la transición se consolida, La Cocha podría convertirse en un referente nacional de movilidad acuática sostenible.
Y mientras las primeras embarcaciones eléctricas comienzan a surcar sus aguas, el mensaje es claro: en Nariño, el futuro también se escribe en verde.




