En medio de la recta final hacia las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia, un nuevo componente empieza a marcar el pulso de la contienda: el rechazo electoral. Según la más reciente encuesta de la firma Guarumo y EcoAnalítica, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, encabeza el listado de aspirantes por los que los colombianos aseguran que “nunca votarían”.
El sondeo, realizado entre el 22 y el 29 de abril de 2026 a 4.680 personas en 74 municipios del país, revela que un 42,2 % de los encuestados manifestó que no votaría por Cepeda en primera vuelta. En segundo lugar aparece Abelardo de la Espriella con un 17,9 %, seguido muy de cerca por Paloma Valencia, quien registra un 17,4 % de rechazo.
Más atrás se ubican figuras del centro político como Claudia López (8,1 %) y Sergio Fajardo (2,5 %), evidenciando una menor resistencia frente a estos perfiles.
El “voto rechazo”, clave en una elección polarizada
Aunque tradicionalmente las encuestas se centran en intención de voto, este tipo de medición —quién genera mayor rechazo— se ha convertido en un indicador determinante en escenarios de segunda vuelta. En ese contexto, el llamado “voto útil” cobra relevancia: ciudadanos que, más que apoyar a un candidato, buscan evitar que gane otro.
Analistas coinciden en que un alto nivel de rechazo puede convertirse en un “techo electoral”, limitando la capacidad de crecimiento de un aspirante. En el caso de Cepeda, el dato resulta particularmente significativo, ya que simultáneamente lidera la intención de voto con cerca del 38 % en otros apartados de la misma encuesta.
Este contraste refleja una fuerte polarización: un candidato con alto respaldo, pero también con el mayor nivel de resistencia entre el electorado.
Radiografía política: derecha vs izquierda
La encuesta también exploró la identificación ideológica de los votantes. El 32,9 % de los encuestados se considera cercano a la derecha, frente a un 27,3 % que se identifica con la izquierda, mientras que apenas un 11,8 % se ubica en el centro político. Además, un 23 % afirma no sentirse representado por ninguna corriente.
Este panorama confirma un país dividido, donde las candidaturas más fuertes —Cepeda, De la Espriella y Valencia— concentran tanto el apoyo como el rechazo.
Un escenario abierto hacia la segunda vuelta
Pese a liderar tanto en intención de voto como en rechazo, el futuro electoral de Iván Cepeda sigue siendo incierto. Otras mediciones indican que podría enfrentar dificultades en una eventual segunda vuelta, especialmente frente a Paloma Valencia, quien aparece competitiva en ese escenario.
La disputa entre los candidatos de derecha, particularmente entre De la Espriella y Valencia, también añade incertidumbre sobre quién acompañará a Cepeda en una eventual segunda ronda.
En definitiva, el “rechazo electoral” se perfila como uno de los factores decisivos de cara a las elecciones del 31 de mayo, en un contexto marcado por la polarización, el voto estratégico y una competencia cada vez más cerrada.




