El papa León XIV sostuvo una reunión privada en el Vaticano con representantes de la Asociación Internacional de Exorcistas, en medio de la creciente preocupación de la Iglesia católica por el aumento de prácticas como el ocultismo, el esoterismo y el satanismo en distintas partes del mundo.
Durante el encuentro, los especialistas presentaron un informe en el que advierten sobre una situación que califican como cada vez más extendida, señalando que más personas estarían viéndose afectadas tras involucrarse en este tipo de prácticas. Según explicaron, este fenómeno ya se percibe con mayor frecuencia en parroquias y comunidades religiosas.
Los exorcistas alertaron que ignorar estas situaciones puede dejar a muchos fieles sin orientación, lo que podría llevarlos a buscar soluciones inadecuadas o agravar su situación espiritual. Por ello, plantearon la necesidad de fortalecer la preparación de sacerdotes encargados de atender estos casos.
Entre las propuestas discutidas se encuentra que cada diócesis cuente con uno o más exorcistas capacitados, así como reforzar la formación del clero mediante programas específicos sobre este ministerio en seminarios y espacios de formación religiosa.
El encuentro también evidenció la intención del Vaticano de dar una respuesta estructurada a un fenómeno que consideran en crecimiento, combinando la tradición de la Iglesia con nuevas estrategias de prevención y acompañamiento espiritual frente a estas prácticas.



