Kompany dirigió desde la tribuna y vio cómo su Bayern dejó vivo el sueño europeo
Vincent Kompany no pudo estar en el banquillo esta noche en el Parque de los Príncipes por cumplir una sanción impuesta tras sus protestas en los cuartos de final ante el Real Madrid, lo que obligó a su cuerpo técnico a dirigir al equipo desde la zona técnica sin su presencia directa. A pesar de esta limitación, el Bayern mostró el sello de su entrenador: un equipo que nunca se rinde, que compite hasta el último minuto y que tiene la calidad para marcarle cuatro goles al campeón de Europa en su propio estadio.
El técnico belga sabrá que la táctica de su equipo falló en los primeros 60 minutos, donde el PSG encontró demasiados espacios para los desequilibrios de Kvaratskhelia y Dembélé. Sin embargo, la reacción del Bayern en el tramo final, recortando de 5-2 a 5-4, demostró que el equipo bávaro tiene el carácter y la calidad para protagonizar una de las remontadas más épicas de la historia del Allianz Arena el próximo 6 de mayo, donde Kompany podrá volver al banquillo y dirigir en persona la batalla decisiva por la final de Budapest.



