En una contundente operación liderada por el Coronel John Jairo Urrea Rozo, comandante del Departamento de Policía Nariño, las autoridades lograron ubicar y destruir un laboratorio clandestino destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína en el departamento. Este golpe directo a las economías ilegales impactó fuertemente a las estructuras criminales que operan en el sur del país.
La operación, desarrollada en zona rural de la vereda Santa Brígida, en el municipio de Córdoba (Nariño), se llevó a cabo bajo el marco de la Operación Atlas y el Plan Ofensivo Territorial. En este esfuerzo participaron unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Batallón Contra el Narcotráfico No. 1, y la Fiscalía General de la Nación.
Golpe criminal
Durante la diligencia judicial, las autoridades encontraron un laboratorio de mediana capacidad, que estaba perfectamente habilitado para el procesamiento continuo de estupefacientes. En el lugar fueron hallados 1.000 kilogramos de clorhidrato de cocaína, valorados en aproximadamente 3.000 millones de pesos, lo que representa un golpe significativo al narcotráfico en la región.
También se encontraron insumos químicos y elementos clave para la fabricación de droga ilícita, tales como 100 galones de ácido sulfúrico, 800 kilogramos de cal, 55 galones de gasolina, 55 galones de acetona, además de hornos microondas, una prensa, canecas de gran capacidad, mangueras, material de empaque y una zona de secado. Estos elementos evidencian la infraestructura necesaria para la producción constante de cocaína.
Incautación
De acuerdo con las investigaciones, este laboratorio tenía la capacidad de producir 1.500 kilogramos de cocaína cada 45 días, sustancia que posteriormente sería transportada hacia zonas de frontera para su comercialización ilegal. La incautación de esta cantidad de droga es un importante golpe a las finanzas de los criminales que operan en el sur de Colombia.
El procedimiento incluyó la destrucción controlada de los insumos y sustancias halladas, mediante incineración en el mismo lugar, cumpliendo con los protocolos de seguridad y minimizando riesgos ambientales. Además, se recolectaron muestras de los materiales para ser sometidos a análisis, con el fin de fortalecer la investigación y determinar la totalidad de la red criminal vinculada.
Este operativo, liderado por el Coronel Urrea, tiene un impacto directo sobre la estructura criminal conocida como el “Comando de Frontera”, afectando su capacidad de producción y distribución de estupefacientes en esta zona del país. Las autoridades reafirman su compromiso en la lucha frontal contra el narcotráfico en Nariño, y continúan trabajando de manera coordinada para desarticular las organizaciones criminales que afectan la seguridad y estabilidad de la región.



