El presidente Gustavo Petro intervino en la Cumbre en Defensa de la Democracia realizada en Barcelona, donde planteó una visión amplia que conecta la geopolítica del Medio Oriente con el futuro energético del mundo.
Su idea central es que un eventual proceso de paz en la región no solo tendría efectos políticos, sino que también obligaría a la humanidad a repensar su dependencia del petróleo. Según Petro, los hidrocarburos están en el centro de muchas tensiones globales, debilitando el derecho internacional y dificultando que el mundo actúe frente a problemas urgentes como el cambio climático.
Relación entre guerra, petróleo y paz
El mandatario sostuvo que el conflicto en Medio Oriente —incluyendo la situación en Palestina y la posibilidad de una solución de dos Estados— está profundamente ligado a intereses energéticos.
En ese sentido, afirmó que avanzar hacia la paz permitiría:
- Reducir tensiones geopolíticas
- Estabilizar el mercado energético
- Facilitar una transición hacia una economía descarbonizada
Incluso aseguró que un acuerdo de paz podría provocar una caída casi inmediata en los precios del petróleo, lo que tendría efectos positivos en la economía global, especialmente en la seguridad alimentaria.
Impacto económico y humanitario
Petro mencionó como ejemplo el cierre del Estrecho de Ormuz, señalando que este tipo de eventos agrava problemas globales como el hambre, al afectar el comercio y los precios de la energía.
Desde su perspectiva, la dependencia del petróleo no solo genera conflictos, sino que también profundiza crisis sociales y económicas a nivel mundial.
Crítica al conflicto actual
El presidente fue contundente al referirse a la situación en la región. Criticó lo que considera una ofensiva militar en Medio Oriente, incluyendo acciones contra Irán, y calificó la situación en Gaza como un hecho extremadamente grave.
Para Petro, la expansión del conflicto representa uno de los errores más grandes de la política internacional reciente y agrava el desorden global.
Propuesta de fondo: descarbonización
A partir de ese análisis, el mandatario planteó que la humanidad debe construir una nueva agenda global basada en:
- Abandonar progresivamente el petróleo
- Reducir la dependencia de los hidrocarburos
- Avanzar hacia una economía descarbonizada
Según él, este cambio no es solo ambiental, sino también una condición para la paz y la estabilidad mundial.
La cumbre como espacio político
Petro describió la cumbre —conocida como Global Progressive Mobilisation— como un “faro” en medio del desorden global.
En su visión, este tipo de encuentros de líderes progresistas busca orientar al mundo hacia un camino distinto: uno enfocado en la vida, la cooperación internacional y la solución de crisis estructurales.
En síntesis
El mensaje de Petro conecta tres ideas principales:
- El conflicto en Medio Oriente está ligado al petróleo
- La paz podría transformar el sistema energético global
- La descarbonización es clave tanto para el clima como para la estabilidad mundial
En otras palabras, plantea que sin dejar atrás el petróleo, será difícil alcanzar una paz duradera y un orden internacional más equilibrado.


