El objetivo principal es escuchar a la comunidad fronteriza, los diferentes gremios y la ciudadanía en general, en torno a la delicada problemática que se ha suscitado con motivo de la denominada “guerra de aranceles” entre Colombia y Ecuador. Igualmente, Valencia y el exmandatario nacional, dialogarán con las comunidades de la frontera, en torno a otras problemáticas, como es el caso de la inseguridad que azota a la región.
En ese sentido, es de anotar que la situación es especialmente crítica en el corredor Ipiales-Tulcán, donde con anterioridad circulaban un poco más de 5 millones de dólares diarios y en estos momentos el 92,9% de los transportistas informa sobre caídas en esta actividad, que ya superan el 60 por ciento.
Al respecto, los gremios denunciaron que la disputa de aranceles entre Colombia y Ecuador, golpea de manera dura el comercio bilateral, puesto que las exportaciones registran una caída del 70 por ciento, en una situación que está poniendo en riesgo el empleo y la inversión
“En estos momentos, a consecuencia de esta situación diplomática, la frontera colombo-ecuatoriana y sus moradores atraviesa por una de las peores crisis de su historia, la cual requiere de una solución inmediata, puesto que está afectando de manera grave a miles de personas”, manifestó el expresidente de la República, Uribe Vélez.
Por su parte, la candidata a la presidencia de la República, Paloma Valencia, enfatizó que se le debe tender la mano a la que es una de las regiones más importantes del país.
“Los moradores de la frontera sufren en estos momentos los embates de una guerra económica, entre Ecuador y Colombia, la cual nunca debió de presentarse. Por lo tanto se debe trabajar en busca de soluciones, ya que cada día se aumentan las pérdidas económicas.
Sobre el particular, se indicó que ante el conflicto diplomático los sectores más duramente afectados del lado colombiano, son los combustibles, vehículos, autopartes, maquinaría y químicos, con niveles que alcanzan hasta el 90 por ciento. Igualmente, hay grandes inconvenientes con los productos farmacéuticos, los alimentos procesos, los insumos industriales y los textiles.
Inicio del conflicto
El origen del conflicto se remonta a enero de 2026, cuando el gobierno de Daniel Noboa anunció desde el Foro de Davos la imposición de un arancel del 30% a productos colombianos, bajo el argumento de falta de cooperación en seguridad fronteriza y lucha contra el narcotráfico.
Posteriormente, la medida se endureció hasta el 50%, con el objetivo de proteger la industria ecuatoriana y corregir un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales.
Como respuesta, el gobierno de Gustavo Petro implementó aranceles espejo de hasta el 50% sobre más de 100 productos ecuatorianos, además de suspender exportaciones de energía, lo que profundizó la escalada del conflicto. Esa escalada ha llegado a tal grado, que ahora, tanto Ecuador, como Colombia, han incrementado sus aranceles en un 100 por ciento, lo que ha dado lugar a una situación insostenible en la frontera.
Ecuador, país que abrió el conflicto esgrimió como justificación la falta de voluntad política de Colombia en la puesta en marcha de medidas de seguridad en la frontera. Pero, igualmente se indica que el presidente del Ecuador, Daniel Noboa, se molestó bastante, por las palabras de su homologo colombiano, Gustavo Petro, quien calificó como “preso político”, al exvicepresidente del Ecuador, Jorge Glas, encarcelado por corrupción.



