POLÍTICOS SE BURLAN DE COMUNIDAD EN DUITAMA

Se sienten utilizados luego de un trato firmado incumplido.

Una ola de indignación estalló en el sector de San Antonio Norte luego de que la comunidad denunciara lo que califican como un nuevo engaño por parte de las autoridades, tras el incumplimiento de una reunión clave en la que se esperaban soluciones urgentes para problemas de vías y alcantarillado. Todo se remonta al pasado 6 de marzo, cuando, cansados del abandono y del deterioro de la calle 24, los habitantes decidieron bloquear la vía como medida de presión. La protesta obligó la presencia de un delegado de la administración municipal, quien, mediante un acta de compromiso, prometió soluciones concretas a cambio de que la comunidad levantara el bloqueo. Ese día se acordó la realización de una mesa técnica y una reunión definitiva para el 9 de abril, con participación de la Secretaría de Infraestructura y Corpoboyacá. La comunidad, confiando en la palabra institucional, accedió a desbloquear la vía y esperar. Pero lo que ocurrió este 9 de abril fue completamente distinto a lo prometido.

Ni la Alcaldía ni Corpoboyacá se hicieron presentes. Según denuncian líderes del sector, la cancelación fue informada a última hora, sin explicaciones claras y sin la presencia de ningún delegado que diera la cara ante los habitantes que llevaban semanas esperando este encuentro. “Nos dejaron plantados. Es una falta de respeto total. Firmaron compromisos y hoy simplemente no aparecieron”, expresó el presidente de la Junta de Acción Comunal, visiblemente molesto por la situación. La comunidad asegura que la indignación no es solo por la ausencia, sino por el contexto en el que se dieron las promesas. El compromiso se realizó en plena coyuntura electoral, lo que ha despertado sospechas sobre si las soluciones ofrecidas fueron solo una estrategia para calmar la protesta en ese momento.

Mientras tanto, la problemática sigue intacta. Las vías continúan en mal estado, dificultando la movilidad, especialmente del transporte público, que ya presenta limitaciones en frecuencia.  A esto se suman fallas en el sistema de alcantarillado, que representan un riesgo para la salud de los habitantes.

Los líderes advierten que la paciencia se está agotando y no descartan retomar las vías de hecho si no hay respuestas inmediatas. “No queremos bloquear, pero si no cumplen, nos obligan”, señalaron. Este caso deja en evidencia una situación que se repite en muchas comunidades: promesas que se hacen bajo presión, compromisos que se firman, pero que luego se olvidan. La falta de cumplimiento no solo afecta obras, sino que rompe la confianza entre la ciudadanía y las instituciones.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest