Desde el pasado 9 de abril de 2026, el departamento de Boyacá enfrenta una jornada de protestas y bloqueos viales en el marco de un paro nacional convocado por campesinos y diferentes sectores sociales, quienes rechazan el aumento en el impuesto predial tras la actualización de los avalúos catastrales.
Las manifestaciones se originan por la inconformidad de miles de propietarios rurales y urbanos ante el incremento significativo en el valor de sus predios, lo que ha generado un alza considerable en el cobro del impuesto predial. Según los manifestantes, en varios casos los aumentos resultan desproporcionados y no corresponden a la realidad económica de la región, afectando gravemente su capacidad de pago.
Como parte de la jornada de protesta, se han registrado bloqueos en importantes vías del departamento, incluyendo corredores estratégicos como la vía Chiquinquirá–Bogotá y la vía Tunja–Bucaramanga, especialmente en sectores como Moniquirá. También se reportan concentraciones y cierres en municipios como Saboyá, Chiquinquirá, Chitaraque, Arcabuco, Oicatá y en puntos clave como el Puente de Boyacá y la salida de Sogamoso hacia Casanare.
En varios de estos puntos, los bloqueos han sido intermitentes, permitiendo el paso de vehículos en determinados horarios. Asimismo, se han habilitado corredores humanitarios para garantizar la movilidad de ambulancias y atender emergencias. Sin embargo, la situación ha generado dificultades en el transporte de mercancías, alimentos y en la movilidad de los ciudadanos.
De acuerdo con reportes regionales, al menos 82 municipios de Boyacá se han visto involucrados en la jornada de protestas, lo que evidencia la magnitud del descontento frente a las medidas adoptadas por el Gobierno en materia catastral. Además, en ciudades como Tunja se han llevado a cabo concentraciones en espacios públicos como la Plaza de Bolívar.
Los manifestantes exigen la revisión inmediata de los avalúos, la suspensión del incremento en el impuesto predial y la apertura de espacios de diálogo con el Gobierno Nacional para encontrar soluciones que no afecten la economía de los ciudadanos.
Por su parte, las autoridades se mantienen en monitoreo constante de la situación y han hecho un llamado a la protesta pacífica, mientras se evalúan posibles medidas para atender las demandas de la población.
Se prevé que las manifestaciones continúen durante las próximas horas e incluso podrían extenderse si no se logra un acuerdo entre las partes involucradas.





