Proyecto hospitalario se enfría por falta de respaldo económico.
La puesta en funcionamiento de la sala de partos del Hospital Metropolitano de Tunja continúa en incertidumbre, pese a ser un servicio considerado obligatorio dentro de la red pública de salud en Boyacá. Así se evidenció durante una sesión en el Concejo de Tunja, en la que directivos de la ESE Santiago de Tunja expusieron las dificultades que han impedido avanzar con este proyecto clave para la atención materna en la capital boyacense. De acuerdo con la gerente de la entidad, Cenaida Pérez, la iniciativa fue estructurada desde 2024 en articulación con lineamientos del Ministerio de Salud, contemplando un esquema de financiación compartida: el municipio aportaría el 30% de los recursos y el departamento el 70%. Incluso, el proyecto fue formulado, presentado y contó con concepto favorable, tras varias reuniones sostenidas en espacios como consejos de gobierno ampliados. Sin embargo, aunque existió un compromiso inicial por parte de la Gobernación de Boyacá, la asignación presupuestal nunca se concretó. “El proyecto quedó viable, pero no hubo desembolso por parte del departamento”, explicó la gerente, quien agregó que, pese a nuevas reuniones y a la disposición manifestada por el gobernador, hasta la fecha no hay claridad sobre los recursos que se destinarían.
Esta situación mantiene estancada la habilitación de la sala de partos, un servicio fundamental para evitar el traslado de pacientes a clínicas privadas y fortalecer la capacidad resolutiva de la red pública en Tunja. Actualmente, la ciudad depende en gran medida de estos traslados, lo que representa mayores costos y posibles riesgos para las maternas. Ante este panorama, la ESE Santiago de Tunja planteó una alternativa para destrabar el proyecto. La propuesta consiste en solicitar al municipio que asuma el 50% de la inversión mediante recursos de superávit, mientras que el otro 50% sería cubierto por la entidad a través de la recuperación de cartera. Esta estrategia surge como una medida de contingencia frente a la falta de respaldo financiero del nivel departamental. No obstante, su viabilidad dependerá de la aprobación de los recursos por parte del Concejo y de la capacidad institucional para reunir los fondos necesarios.
Mientras tanto, la comunidad sigue a la espera de soluciones concretas que permitan poner en marcha un servicio esencial para la salud materna y neonatal en la región.




