GEMELOS SIN TRATAMIENTO PARA LA EPILEPSIA

Denuncian que desde enero no les entregan medicamentos.

Dos hermanos gemelos de 60 años viven una situación angustiante en Boyacá debido a la falta de entrega oportuna de sus medicamentos. Mes a mes, Simón y Samuel Sastoque viajan desde el municipio de Guateque hasta Tunja, en un recorrido de aproximadamente dos horas y media, con la esperanza de reclamar el tratamiento que requieren para controlar su enfermedad. Sin embargo, desde enero hasta abril, la respuesta ha sido siempre la misma: no hay disponibilidad. Los hermanos están afiliados a la intervenida Nueva EPS y deben acudir a la farmacia Discolmeds, encargada de dispensar los medicamentos. Allí, pese a presentar las fórmulas médicas vigentes, no han logrado recibir el clobazán, un fármaco esencial para prevenir convulsiones y evitar el deterioro de su estado de salud. La ausencia de este medicamento pone en riesgo su bienestar y limita su calidad de vida.

Ante esta situación, los Sastoque han tenido que recurrir a medidas desesperadas. Para no suspender el tratamiento, han vendido las pocas ovejas que tienen en su finca, con el fin de comprar por su cuenta las cajas del medicamento. La carga económica es doble, ya que ambos requieren el mismo tratamiento, lo que agrava aún más su difícil situación. El temor de los hermanos no es infundado. Su familia ya ha sufrido las consecuencias de esta enfermedad, pues una hermana falleció a causa de un ataque epiléptico. Este antecedente incrementa la preocupación de Simón y Samuel, quienes saben que la falta de medicación puede desencadenar episodios graves que pongan en riesgo sus vidas. Además del impacto económico, su rutina diaria también se ve condicionada por la enfermedad. Deben cumplir estrictamente con los horarios de medicación, tomándola a las seis de la mañana y de la tarde, lo que les impide trasnochar o alterar sus hábitos. Sin el medicamento, esta disciplina pierde sentido y su salud queda expuesta.

Los hermanos hacen un llamado urgente a la Nueva EPS y a Discolmeds para que se garantice la entrega continua y oportuna del clobazán. Insisten en la necesidad de que se agilicen los procesos y se priorice a los pacientes que dependen de estos tratamientos para vivir dignamente.

Mientras tanto, las ovejas que les servían de sustento van desapareciendo, al igual que sus recursos. Con cada mes que pasa sin respuesta, crece la incertidumbre y se deteriora su salud, en una lucha constante por acceder a un derecho fundamental: la atención médica adecuada.

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