La falta de recursos pone en duda su alcance regional.
El proyecto del Acueducto Metropolitano de Tunja vuelve a tomar fuerza como una de las apuestas más ambiciosas para garantizar el abastecimiento de agua en el centro del departamento. Aunque inicialmente está planteado para asegurar el suministro de la capital boyacense, la iniciativa podría ampliarse para beneficiar a otros siete municipios, convirtiéndose en una solución regional frente a la creciente demanda y a los efectos de la variabilidad climática.
De acuerdo con Manuel Vicente Barrera, el proyecto base (enfocado únicamente en Tunja) ya cuenta con diseños de detalle y está a la espera de la concesión de agua por parte de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá. Una vez se obtenga este permiso, las obras podrían ejecutarse en un plazo aproximado de 18 meses, con una inversión estimada cercana a los 54.000 millones de pesos, cifra que incluso podría aumentar ligeramente.
Sin embargo, cuando se habla de un Acueducto Metropolitano o regional que incluya a más municipios, el panorama financiero cambia considerablemente. Según explicó Barrera, esta ampliación implicaría inversiones mucho mayores que superan la capacidad económica tanto del municipio de Tunja como del operador Veolia. Esto se debe a la necesidad de construir infraestructura adicional como tanques de almacenamiento, redes de conducción y sistemas de distribución que permitan llevar el agua a cada localidad.
El proyecto regional tendría como fuente principal la Represa de La Copa, lo que también implicaría ajustes en la concesión de agua actualmente en trámite. Aun así, desde el punto de vista técnico, la iniciativa es considerada viable y podría resolver problemas históricos de abastecimiento en municipios que, durante temporadas de sequía, enfrentan escasez de agua.
En este contexto, la materialización del Acueducto Metropolitano dependerá en gran medida de la voluntad política y de la articulación entre entidades departamentales y nacionales. La participación de la Empresa Departamental de Aguas y el respaldo del Gobierno Nacional serían claves para financiar una obra de esta magnitud.
De concretarse, este proyecto no solo garantizaría el suministro de agua para Tunja hasta el año 2050, sino que también representaría una solución estructural para la región, mejorando la calidad de vida de miles de habitantes y fortaleciendo la resiliencia frente al cambio climático.




