La falta de acuerdos con el consorcio mantiene en vilo a miles de ciudadanos.
La administración municipal de Duitama enfrenta una compleja situación frente a la reactivación del tren y su impacto en la movilidad y seguridad de la ciudad. Según explicó la alcaldesa, este es un tema prioritario que se trabaja diariamente, aunque muchos ciudadanos perciban lo contrario. Actualmente, existen 45 querellas interpuestas por el consorcio Férreo Belén, con el objetivo de que el municipio entregue varios puntos estratégicos para el paso del tren. A diferencia de otras ciudades como Paipa o Sogamoso, Duitama presenta una condición particular: la vía férrea atraviesa gran parte del territorio urbano, generando riesgos significativos de desconexión entre sectores. Por ello, la administración ha insistido ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en que se trata de un caso especial que requiere un tratamiento diferencial. Frente a este panorama, el gobierno local ha comenzado a estructurar un plan preventivo de contingencias y riesgos, incluyendo la preparación de los organismos de socorro para atender emergencias relacionadas con el sistema férreo. Aunque reconocen los beneficios del tren en términos de desarrollo económico y empleo, han sido enfáticos en que este no puede comprometer la seguridad de los habitantes. Uno de los principales puntos de discusión es el cierre de pasos en zonas clave como la Plaza de Mercado, el Hospital Regional, el Terminal de Transporte y sectores residenciales como Robledales y La Milagrosa. Estas medidas podrían dejar incomunicadas a comunidades enteras, dificultando incluso el acceso de ambulancias y cuerpos de emergencia.
Además del impacto social, existe una preocupación económica. La ANI ha planteado que, si el municipio desea mantener habilitados estos pasos, debe asumir los costos de su regularización, lo que implica la instalación de garitas, talanqueras y sistemas de alarma. Cada punto podría costar entre 500 y 1.200 millones de pesos, lo que representaría una carga financiera insostenible para la ciudad, obligando a recortar recursos en sectores como salud, educación e infraestructura.
La administración ha solicitado mesas de trabajo de alto nivel con la Gobernación de Boyacá y la ANI para buscar soluciones conjuntas. Mientras tanto, hace un llamado a la comunidad a adaptarse temporalmente a los cambios en la movilidad, mientras se logra un acuerdo que garantice tanto el desarrollo como la seguridad de Duitama.




