En ciudades como Pasto, el crecimiento de los servicios de medicina estética ha abierto nuevas oportunidades, pero también retos relacionados con la seguridad, la información y las expectativas de los pacientes. En ese contexto surge Radiante Medicina Estética, un espacio que propone una mirada distinta: entender la estética como parte del bienestar integral y no como una transformación extrema.
El proyecto es liderado por la médica estética Dra. Nury Coral, quien insiste en que cualquier procedimiento debe comenzar con una valoración clínica completa, historia médica y análisis de las necesidades reales de cada persona. Según explica, uno de los principales riesgos del sector es la estandarización de tratamientos sin considerar las características individuales, lo que puede generar resultados poco naturales o incluso complicaciones.
Especialistas coinciden en que procedimientos como la aplicación de ácido hialurónico, bioestimuladores o tratamientos regenerativos pueden ser seguros cuando se realizan con profesionales capacitados y productos certificados. Sin embargo, la clave está en la moderación y en mantener la armonía facial y corporal.
Más allá de la apariencia, expertos señalan que la medicina estética también puede influir en la autoestima y la confianza, siempre que se maneje desde la ética médica. La tendencia actual apunta a resultados sutiles, donde la naturalidad se convierte en el verdadero indicador de calidad.




