Capturan sujeto que exigía dinero a sacerdote.
Un escándalo sacude a Boyacá. En un operativo contundente desarrollado en el corregimiento de Palermo, en jurisdicción de Paipa, unidades del Gaula lograron capturar en flagrancia a un hombre señalado de extorsionar a un sacerdote, a quien venía sometiendo a presiones y amenazas con el fin de obtener millonarias sumas de dinero.
El procedimiento, ejecutado el pasado 15 de febrero en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, permitió interceptar al sospechoso justo en el momento en que recibía 85 millones de pesos en efectivo, parte de una exigencia económica mucho mayor que, según las investigaciones, ascendía a los 200 millones.
De acuerdo con las autoridades, el capturado habría intimidado de manera reiterada a su víctima, advirtiendo posibles ataques contra su integridad y la de su familia si no cumplía con el pago exigido. Lo más alarmante del caso es que la víctima de esta presión criminal es un sacerdote, lo que ha generado indignación y preocupación en la comunidad, al evidenciar que ni siquiera figuras religiosas están a salvo de estas redes delincuenciales.
Las investigaciones revelaron que las amenazas eran enviadas a través de mensajes de WhatsApp, medio que el implicado utilizaba constantemente para mantener el control sobre la víctima y aumentar la presión psicológica. Todo habría iniciado, según versiones preliminares, por una supuesta deuda atribuida a un familiar del afectado, argumento que el presunto extorsionista habría utilizado para justificar sus exigencias.
Sin embargo, detrás de este caso se esconde una problemática mayor: el crecimiento silencioso de la extorsión en la región, un delito que muchas veces no se denuncia por miedo, pero que sigue afectando a ciudadanos de diferentes sectores.
Durante el operativo, las autoridades incautaron un teléfono celular que será pieza clave dentro del proceso judicial. Este dispositivo será sometido a análisis técnico para recolectar pruebas que permitan esclarecer completamente los hechos y determinar si hay más personas involucradas en esta red.
El capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía, donde enfrentará cargos por el delito de extorsión. Mientras tanto, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier tipo de amenaza o exigencia económica ilegal, destacando que la acción oportuna permitió evitar que el caso escalara a consecuencias más graves.
Este golpe del Gaula no solo desarticula una extorsión en curso, sino que envía un mensaje claro: las autoridades están siguiendo el rastro de quienes pretenden sembrar miedo y lucrarse del silencio de sus víctimas.




