CRECE CONFLICTO POR NEVADO EL COCUY

Aunque hubo acuerdos parciales, sigue abierta la discusión ambiental y del suelo.

Con avances significativos, pero también con tensiones aún sin resolver, culminó una nueva jornada de diálogo entre el Gobierno Nacional, autoridades regionales y la Federación de Campesinos Parameros en torno al manejo del páramo del Cocuy. El encuentro, desarrollado en Boyacá, permitió destrabar parcialmente discusiones sobre normas ambientales que durante años han generado conflictos en estos territorios. La ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, destacó que uno de los principales avances se logró en la revisión de la Resolución 12-75 de 2014, la cual, según explicó, fue expedida sin suficiente participación de las comunidades campesinas. En ese sentido, el Gobierno avanza en su posible derogatoria y en la construcción de una nueva normativa que reconozca los derechos del campesinado y garantice su permanencia en el territorio.

De acuerdo con la funcionaria, el nuevo acto administrativo incluiría una reconfiguración de las zonas de reserva, lo que permitiría delimitar áreas destinadas a la producción agrícola. Esto abriría oportunidades para que los campesinos accedan a créditos, programas de fomento y mayor seguridad jurídica sobre el uso del suelo. Este proceso ha sido construido en más de 17 mesas de trabajo con comunidades y ha pasado por etapas de participación ciudadana. Sin embargo, el principal punto de tensión sigue siendo la Resolución 14-05 de 2018, que delimita el páramo. Su modificación enfrenta importantes obstáculos jurídicos, ya que actualmente cursa una demanda ante el Consejo de Estado, lo que limita las decisiones inmediatas del Gobierno. A esto se suma la posición del pueblo indígena U’wa, que ha denunciado la falta de consulta previa y ha llevado el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Frente a este panorama, el Gobierno anunció que impulsará un nuevo proceso de delimitación participativa que incluya tanto a comunidades campesinas como indígenas, buscando equilibrar la protección ambiental con los derechos territoriales y culturales. Desde la Federación de Campesinos Parameros, su vocero Javier Vargas valoró los avances alcanzados, aunque insistió en la necesidad de acelerar las decisiones. Por su parte, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, resaltó la importancia del diálogo y aseguró que este proceso representa uno de los mayores avances en la historia reciente del departamento en esta materia.

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