La incertidumbre continúa en Ecopetrol luego de que su junta directiva no lograra tomar una decisión sobre la continuidad de su presidente, Ricardo Roa, tras una extensa reunión realizada en Bogotá.
Durante toda la jornada, los nueve miembros de la junta evaluaron si mantenían o retiraban su respaldo al directivo, en medio de una creciente polémica por investigaciones judiciales y cuestionamientos a su gestión. Sin embargo, al finalizar el encuentro no hubo consenso y la decisión fue aplazada hasta el próximo martes 24 de marzo.
La situación de Roa se ha visto seriamente afectada por procesos legales en curso, incluyendo una imputación por presunto tráfico de influencias relacionada con la compra de un apartamento en Bogotá. Este caso ha generado preocupación tanto dentro como fuera de la compañía, especialmente por el posible impacto en la confianza de los inversionistas.
A la presión judicial se suma el rechazo de sectores clave. El sindicato de trabajadores (USO) y accionistas minoritarios han pedido su salida, advirtiendo incluso sobre la posibilidad de huelgas que podrían afectar las operaciones de la empresa.
Además, analistas alertan que la crisis podría tener repercusiones en los mercados internacionales, ya que la compañía cotiza en la Bolsa de Nueva York y está sujeta a estrictos estándares de transparencia y gobierno corporativo. )
Pese a esto, dentro de la junta aún existe división: algunos miembros respaldan la permanencia de Roa bajo el principio de presunción de inocencia, mientras otros consideran necesario un cambio para proteger la estabilidad de la empresa.
Por ahora, el futuro de la principal petrolera del país sigue en suspenso, en un momento clave marcado por la volatilidad del mercado energético y la presión interna por recuperar la confianza institucional.




