PROMESA DE COLEGIO SIGUE SIN CUMPLIRSE

Falta de infraestructura y docentes preocupa a estudiantes de la Rural del Sur.

La comunidad educativa de la Institución Educativa Rural del Sur, ubicada en zona rural de Tunja, alzó su voz para denunciar las precarias condiciones en las que actualmente reciben clases y exigir la construcción de una infraestructura adecuada para cientos de estudiantes. Esta institución, que cuenta con siete sedes y representa una parte importante de la cultura campesina boyacense, ha enfrentado durante años dificultades relacionadas con la infraestructura y el acceso a servicios educativos de calidad. Aunque se encuentra relativamente cerca de la ciudad, la comunidad asegura que existe una brecha significativa frente a otros colegios urbanos. Según estudiantes y docentes, desde hace varios años se prometió la construcción de un nuevo colegio que beneficiaría especialmente a los alumnos de la sede central y de sectores como Runta arriba  y Chorro Blanco. Sin embargo, hasta ahora el único avance visible es un lote baldío ubicado en el sector del Alto de Moral, lugar donde se proyectaba levantar la nueva infraestructura educativa.

La preocupación aumenta porque este terreno está ubicado junto a una vía nacional con tránsito permanente de vehículos de carga pesada, lo que, según la comunidad, representa un riesgo para los estudiantes y sus familias. Los alumnos también manifestaron que actualmente deben estudiar en condiciones que consideran indignas. Algunos señalan que la institución enfrenta carencias en espacios adecuados para la formación académica y recreativa. Además, denunciaron que desde el inicio del año escolar no cuentan con profesor de matemáticas, situación que ha afectado el desarrollo normal de las clases.

A esto se suma que muchos estudiantes deben recorrer largas distancias para poder acceder a la ruta escolar, lo que implica desplazamientos diarios desde veredas alejadas para llegar a sus jornadas académicas.

A través de un pronunciamiento colectivo, los jóvenes expresaron su inconformidad y reiteraron que merecen una institución digna. “Somos campesinos, pero con mucho orgullo, y queremos estudiar en condiciones adecuadas”, señalaron.

La comunidad educativa hizo un llamado a las autoridades locales y departamentales para que atiendan esta situación y retomen el proyecto de construcción del nuevo plantel, que consideran clave para garantizar una educación de calidad en el sector rural. Mientras tanto, estudiantes, docentes y padres de familia esperan respuestas concretas que permitan cerrar la brecha entre la educación rural y urbana en la capital boyacense.

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