La situación en el departamento de Nariño se ha vuelto crítica debido a los bloqueos registrados en varios puntos de la vía Panamericana, uno de los principales corredores viales del sur de Colombia. Las protestas, sumadas a un atentado con explosivos ocurrido en la zona, han provocado el cierre del paso vehicular y fuertes afectaciones en la movilidad.
Las manifestaciones son protagonizadas por comunidades que exigen el cumplimiento de compromisos relacionados con obras de infraestructura vial y otras inversiones para la región. Los manifestantes mantienen bloqueos en diferentes tramos de la carretera, impidiendo el tránsito de vehículos particulares, transporte público y carga pesada.
A esta situación se sumó un atentado con explosivos que obligó a las autoridades a suspender el tránsito mientras unidades de seguridad inspeccionaban el área para descartar nuevos riesgos. El hecho aumentó la preocupación entre habitantes y transportadores que dependen de esta vía para movilizar productos y mercancías.
Las autoridades locales y regionales advierten que, si los bloqueos continúan, podría presentarse desabastecimiento de alimentos, combustibles y otros productos esenciales en varios municipios del departamento. Mientras tanto, se espera que a través del diálogo se logre una solución que permita restablecer la movilidad y reducir el impacto económico y social que enfrenta la región.




