Un sorprendente descubrimiento llamó la atención de la comunidad científica luego de que investigadores identificaran un tiburón de Groenlandia que podría tener aproximadamente 399 años de edad, lo que lo convertiría en uno de los vertebrados más longevos jamás registrados. Según los cálculos de los expertos, este animal habría nacido alrededor del año 1627.
El hallazgo surge de un estudio científico en el que se analizaron 28 tiburones de Groenlandia capturados de forma incidental por pescadores en las frías y profundas aguas del océano Ártico. A partir de ese análisis, los investigadores estimaron la edad de los ejemplares y descubrieron que uno de ellos podría acercarse a los cuatro siglos de vida.
Para calcular la edad de estos animales, los científicos utilizaron una técnica poco común: la datación por radiocarbono en las lentes de los ojos, un tejido que se forma al nacer y no se regenera con el tiempo. Gracias a este método pudieron estimar el momento en que nació cada tiburón analizado.
Los resultados indicaron que el ejemplar más grande estudiado podría tener cerca de 399 años, aunque los especialistas aclaran que existe cierto margen de error en la estimación. Aun así, el descubrimiento refuerza la idea de que el tiburón de Groenlandia es el vertebrado con mayor esperanza de vida conocido.
Los científicos creen que esta extraordinaria longevidad se debe a varias características de la especie, como su crecimiento extremadamente lento, su metabolismo bajo y las frías temperaturas de su hábitat en aguas profundas. Además, estos tiburones tardan muchos años en alcanzar la madurez sexual, lo que también refleja su ritmo de vida muy lento.
Este hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre los mecanismos biológicos que permiten a algunos animales vivir durante siglos y podría aportar información importante para comprender mejor el envejecimiento en los seres vivos.




