Un grupo de científicos descubrió que microorganismos pueden colonizar lava volcánica recién solidificada en Islandia en cuestión de horas, un hallazgo que cambia lo que se pensaba sobre la rapidez con la que la vida puede aparecer en ambientes extremos. La investigación fue realizada en la península de Reykjanes, donde varias erupciones volcánicas permitieron observar el fenómeno casi en tiempo real.
Cuando la lava emerge del interior de la Tierra alcanza temperaturas cercanas a 1.150 °C, lo que elimina cualquier forma de vida y deja el terreno completamente estéril. Sin embargo, una vez que se enfría y se convierte en roca, bacterias y otros microorganismos comienzan a instalarse rápidamente en la superficie.
Los científicos detectaron que estos microbios no nacen en la lava, sino que llegan desde el entorno a través del viento, el polvo, los aerosoles y la lluvia, que transportan microorganismos y los depositan sobre las rocas volcánicas. Con el tiempo, estas pequeñas comunidades comienzan a formar un ecosistema incipiente en un terreno que parecía completamente inhóspito.
El estudio también mostró que la colonización ocurre en dos etapas: una fase inicial rápida en los primeros días y semanas, y una segunda etapa más estable después del primer invierno, cuando la lluvia se convierte en la principal fuente de nuevos microorganismos.
Para los investigadores, este descubrimiento es importante porque ayuda a entender cómo se forman los ecosistemas desde cero en la Tierra. Además, podría servir para orientar la búsqueda de señales de vida en otros planetas, como Marte, donde existen grandes extensiones de roca volcánica similares.




