La segunda temporada de Sebastián Montoya en la Fórmula 2 arrancó con un balance positivo en términos de competitividad pura. Tras completar su mejor tiempo de clasificación con 1:29:824, el colombiano tuvo que diseñar una estrategia de ataque para compensar su salida desde el puesto 15.
El rendimiento del Prema Racing fue parejo durante las 13 vueltas de la prueba sprint. Montoya logró gestionar correctamente el uso de los neumáticos y los periodos de Safety Car, provocados por los choques de pilotos como Alex Dunne y Martinius Stenshorne en las primeras etapas.
Un factor determinante fue el incidente en el pitlane. La sanción de cinco segundos por el toque con Bilinski obligó al colombiano a empujar al límite para abrir una brecha suficiente que le permitiera mantenerse en los puntos tras la corrección del cronómetro oficial.
En el tramo final de la competencia, Montoya registró sectores rápidos que le permitieron cazar a Nicolás Varrone. La superación sobre el argentino fue una muestra de madurez táctica, esperando el momento justo de degradación del compuesto rival para realizar la maniobra sin comprometer el auto.
Finalmente, el búlgaro Nikola Tsolov se llevó la victoria, pero los dos puntos de Montoya representan un inicio con «pie derecho» en la sumatoria general. El colombiano quedó a solo cuatro décimas de haber alcanzado la octava posición de Bilinski, lo que demuestra la paridad de la categoría.
Comparado con la pole position obtenida por Dino Beganovic (1:28:695), Montoya aún tiene margen de mejora en la vuelta lanzada. La clasificación del viernes fue el punto débil del fin de semana, un aspecto que el equipo técnico de Prema deberá pulir para las siguientes válidas.
Sebastián se mostró optimista tras bajarse del coche: “Tuvimos mala suerte con la posición en la pista, pero el ritmo fue muy positivo”. La próxima meta será capitalizar esa velocidad en la carrera principal del sábado para escalar en el campeonato de pilotos.




