Durante las preparaciones para la jornada electoral del 8 de marzo en San Pablo, Nariño, se registró un incidente de seguridad: drones no identificados atacaron a unidades del Ejército que realizaban labores de verificación en los puestos de votación.
El ataque, aunque no dejó víctimas, generó alarma entre las autoridades, que reforzaron inmediatamente las medidas de seguridad en la zona. El Ejército y la Policía investigan el origen de los drones y evalúan posibles implicaciones para la protección de los votantes y el personal electoral.
Este hecho resalta los retos de seguridad en territorios con presencia de grupos armados, donde la tecnología, como drones, puede ser usada para generar amenazas incluso en actividades civiles y electorales.




