Las autoridades de Cali anunciaron un conjunto de medidas especiales de seguridad con motivo de la jornada electoral que se realizará en Colombia. Entre las decisiones adoptadas se encuentra la implementación de la llamada ley seca, que restringe la venta y el consumo de bebidas alcohólicas durante un periodo determinado para evitar alteraciones del orden público.
La medida comenzará a regir desde la tarde del sábado previo a las elecciones y se mantendrá hasta el mediodía del lunes, según informaron las autoridades locales. El objetivo es garantizar que los ciudadanos puedan acudir a los puestos de votación en un ambiente seguro y tranquilo.
De igual manera, se anunció el despliegue de un amplio operativo de seguridad en coordinación con la Policía Nacional de Colombia y otras instituciones del Estado. El plan incluye patrullajes permanentes, presencia de uniformados en los puestos de votación y controles en distintos sectores de la ciudad.
Las autoridades también instalarán un Puesto de Mando Unificado (PMU) desde donde se realizará el monitoreo de la jornada electoral, permitiendo atender de manera inmediata cualquier eventualidad que pueda presentarse durante el proceso democrático.
Además, se reforzarán los controles para prevenir delitos electorales como la compra de votos o el transporte irregular de votantes. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para participar de manera responsable y denunciar cualquier irregularidad.
Con estas medidas, la administración municipal de Cali busca asegurar que las elecciones en Colombia se desarrollen con normalidad, transparencia y respeto por la democracia.




