El artículo analiza la fortuna atribuida al líder supremo iraní Ali Khamenei, señalando que, tras su muerte, comenzaron a conocerse detalles sobre un patrimonio estimado entre 100.000 y 200.000 millones de dólares.
💰 Una fortuna construida desde el poder
Gran parte del capital estaría vinculado a Setad, un conglomerado económico creado tras la Revolución Islámica de 1979 para administrar bienes confiscados y que con el tiempo se convirtió en un poderoso entramado empresarial con inversiones en múltiples sectores estratégicos.
Según el artículo, este sistema permitió acumular activos mediante expropiaciones, control indirecto de empresas y administración de propiedades estatales.
🏙️ Inversiones inmobiliarias en Europa
Parte del patrimonio estaría invertido en bienes raíces de alto valor en Londres y en Mallorca, incluyendo villas de lujo, resorts y propiedades exclusivas.
El texto señala que España habría sido un destino atractivo para diversificar capitales y proteger activos fuera del alcance de eventuales sanciones o inestabilidad política interna.
🌎 Red internacional y conexiones financieras
También se menciona la existencia de estructuras financieras en Venezuela, utilizadas presuntamente para mover fondos a través de intermediarios y sociedades opacas.
Además, investigaciones internacionales apuntan a que el hijo del líder, Mojtaba Khamenei, habría tenido un papel relevante en la expansión de inversiones inmobiliarias en el extranjero.
🏛️ Incertidumbre tras su muerte
Con la desaparición del líder supremo, surge la incógnita sobre quién controlará ese vasto entramado económico. Muchas de las propiedades y activos estarían registrados a nombre de empresas pantalla o terceros, lo que dificulta identificar una titularidad directa.
El contraste entre la magnitud de esta fortuna y la situación económica que atraviesa Irán es uno de los ejes centrales del análisis.




