La ofensiva militar de Estados Unidos contra Irán continúa intensificándose este 2 de marzo de 2026, en medio de un escenario de alta tensión en Medio Oriente. Las operaciones, que incluyen bombardeos estratégicos contra instalaciones militares y objetivos vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní, forman parte de una acción coordinada con aliados regionales como Israel, con el objetivo declarado de debilitar la capacidad operativa del régimen iraní.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó la muerte de al menos tres militares estadounidenses durante los enfrentamientos, además de varios heridos de gravedad que permanecen bajo atención médica. Posteriormente, fuentes oficiales señalaron que otro uniformado falleció a causa de las heridas sufridas en combate, lo que eleva la cifra de víctimas estadounidenses en esta fase del conflicto. Las autoridades indicaron que los ataques iraníes incluyeron el lanzamiento de misiles y drones contra posiciones y bases utilizadas por fuerzas estadounidenses en la región.
Desde Teherán, el gobierno iraní aseguró que continuará respondiendo a cualquier agresión y calificó la ofensiva como una violación directa de su soberanía. En paralelo, se han reportado nuevos intercambios de fuego en distintos puntos estratégicos del Golfo Pérsico, lo que ha incrementado la preocupación internacional ante el riesgo de una escalada mayor que involucre a más países de la zona.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la operación podría extenderse “cuatro semanas o menos”, aunque reconoció que la duración dependerá de la evolución de los combates y de la respuesta iraní. Mientras tanto, gobiernos de la región han hecho llamados a la moderación, advirtiendo que una confrontación prolongada podría desestabilizar aún más el mercado energético y la seguridad global.
La situación sigue en desarrollo y las autoridades militares mantienen activos los operativos, mientras la comunidad internacional observa con atención el rumbo de un conflicto que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.




