Buenos Aires, 27 de febrero de 2026 —
En la jornada cambiaria de esta semana en Argentina, las cotizaciones del dólar oficial y del dólar “blue” registraron movimientos leves, con variaciones pequenas que reflejan una relativa calma en el mercado cambiario ante la expectativa de nuevas medidas económicas. Según datos de mercado, el dólar oficial se situó alrededor de $1.410–$1.415 para la venta, mientras que el dólar paralelo (“blue”) operó cerca de $1.435–$1.440 por unidad, con ajustes marginales de apenas unos pesos al alza respecto a jornadas previas.
El tipo de cambio oficial, controlado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), mantiene una leve tendencia alcista dentro del marco de la banda cambiaria vigente, que permite ligeras fluctuaciones diarias para atenuar volatilidad. En paralelo, el dólar “blue”, que se negocia en el mercado informal sin regulación oficial, presenta también pequeñas subas, aunque mantiene una diferencia reducida con el tipo de cambio regulado.
Ajuste impositivo a los combustibles y su efecto en la inflación
En otro frente económico, el Gobierno argentino publicó un decreto que autoriza aumentos parciales en los impuestos a los combustibles —incluyendo gasolina y diésel— con entrada en vigencia a partir del 1 de marzo de 2026.
Esta medida forma parte de la estrategia fiscal para aumentar ingresos en un contexto de ajuste presupuestario y, según economistas locales, tendrá un impacto directo en los precios al consumidor. El alza de impuestos a los combustibles generalmente se traslada a los precios de transporte, alimentos y bienes industriales, debido al mayor costo de logística y distribución. Aunque el incremento tributario no es abrupto, se estima que podría presionar al alza algunos rubros del índice de precios al consumidor en los próximos meses
La economía argentina viene mostrando señales mixtas: por un lado, las indicadores oficiales recientes reportan una reducción de la inflación general comparada con años anteriores, aunque el ritmo de descenso todavía enfrenta desafíos micros y sectoriales. Por otro lado, la política cambiaria sigue siendo un factor clave en la dinámica de precios internos, debido a la influencia del tipo de cambio sobre bienes importados y expectativas de inflación.
Las autoridades monetarias sostienen que la estabilidad relativa del dólar oficial contribuye a moderar las expectativas inflacionarias. Sin embargo, analistas subrayan que la combinación de impuestos más altos y un dólar que aun se ajusta gradualmente puede llevar a una presión inflacionaria acumulada a lo largo del año, especialmente en sectores sensibles al costo del transporte y la energía.




