El Gobierno de Ecuador anunció este jueves un nuevo incremento a los aranceles que aplica a las importaciones provenientes de Colombia, pasando del 30% al 50% a partir del próximo 1 de marzo de 2026. La medida, catalogada por Quito como una “tasa de seguridad”, fue justificada por la falta de avances concretos en la implementación de acciones efectivas contra el narcotráfico y la inseguridad en la frontera común entre ambos países.
Según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, la decisión responde a criterios de seguridad nacional y busca fortalecer la corresponsabilidad en la lucha contra el crimen organizado en la zona limítrofe. Esta nueva tasa se suma a las medidas arancelarias impuestas desde principios de año, en lo que analistas describen como una escalada de tensión comercial bilateral.
La ampliación del arancel se produce en medio de un intercambio de medidas recíprocas entre las dos naciones. Colombia había aplicado un arancel del 30% a varias partidas de productos ecuatorianos y establecido restricciones en pasos fronterizos, como respuesta inicial a la imposición ecuatoriana. Estas políticas han generado preocupación entre gremios y sectores económicos de ambos lados de la frontera por su impacto en el comercio, la logística y los precios de productos.




