Herpes Zóster en Adultos Mayores: Alta Prevalencia y Falta de Conciencia del Riesgo

Bogotá, Colombia – Un reciente estudio global revela que casi la mitad de los adultos mayores de 50 años no reconoce los riesgos asociados al herpes zóster, una enfermedad viral que puede afectar gravemente la calidad de vida si no se detecta ni previene a tiempo.

La investigación, realizada en más de 6.000 personas de 10 países durante la Semana de Acción contra el Herpes Zóster, encontró que el 46 % de los encuestados de 50 años o más no está consciente de que las enfermedades crónicas incrementan su probabilidad de padecer esta infección. Además, el 54 % afirmó que nunca ha discutido este tema con su médico, a pesar de acudir regularmente por sus patologías.

Riesgo Incrementado en Mayores de 50 Años

El herpes zóster, también conocido como culebrilla, es causado por la reactivación del virus de la varicela-zóster, el mismo que produce la varicela en la infancia. Después de la infección primaria, el virus permanece en el cuerpo y puede reactivarse décadas después, especialmente cuando el sistema inmunológico se debilita con la edad.

Con el paso de los años, el riesgo de desarrollar herpes zóster aumenta considerablemente, especialmente en personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades renales, cardiovasculares o respiratorias, que impactan negativamente la respuesta inmunológica.

Impacto Clínico y Calidad de Vida

Quienes han sufrido herpes zóster reportan que la enfermedad tiene efectos significativos en su vida diaria:

  • El 42 % manifestó dolor intenso que limitó sus actividades.
  • El 31 % señaló impacto emocional o sensación de aislamiento.
  • El 25 % no anticipó la severidad del cuadro.

Una de las complicaciones más comunes es la neuralgia posherpética, un dolor persistente que puede durar meses o años, incluso después de que la erupción desaparece.

Prevención y Acciones Recomendadas

Expertos enfatizan la importancia de la vacunación como método eficaz de prevención, especialmente para personas mayores de 50 años o con sistemas inmunológicos debilitados. Además, un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden reducir la intensidad del brote y el riesgo de complicaciones.

Se recomienda:

  • Hablar con el médico sobre el riesgo de herpes zóster.
  • Considerar la vacuna recomendada para adultos mayores y personas en grupos de riesgo.
  • Mantener estilos de vida saludables que favorezcan el sistema inmunológico (alimentación equilibrada, actividad física regular y control del estrés).
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