El príncipe Andrés, duque de York, miembro de la familia real británica y tercer hijo de la reina Isabel II, estuvo en el centro de un escándalo internacional relacionado con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por tráfico y abuso sexual de menores.
Aunque Andrés nunca fue arrestado ni acusado de un delito penal en este caso, sí enfrentó una demanda civil en Estados Unidos que lo colocó bajo un intenso escrutinio mediático y legal.
Acusaciones en una demanda civil
En agosto de 2021, Virginia Giuffre, una de las mujeres que alegó haber sido víctima de abuso por parte de Epstein cuando era menor de edad, presentó una demanda civil en un tribunal federal de Nueva York contra el príncipe Andrés. En la demanda, Giuffre afirmó que el príncipe la había agredido sexualmente cuando tenía 17 años y que había participado de actos que facilitó Epstein.
Andrés negó categóricamente todas las acusaciones y dijo que no recordaba haberse encontrado con Giuffre, contradiciendo versiones previas de encuentros sociales con Epstein. La demanda mostró correos electrónicos y fotografías que, según la parte demandante, vinculaban al príncipe con Epstein y sus asociados.
Resolución del caso: acuerdo extrajudicial
En febrero de 2022, el caso llegó a un acuerdo extrajudicial entre las partes. Ese acuerdo incluyó el pago de una suma millonaria a Giuffre por parte del príncipe Andrés, pero no implicó una admisión de culpa ni de responsabilidad penal por parte del duque de York.
Ese tipo de acuerdos suelen buscar evitar un juicio largo y costoso, pero no implican que la persona acusada reconozca que las acusaciones son verdaderas.
Impacto para el príncipe Andrés
Aunque nunca enfrentó cargos criminales ni fue arrestado, las acusaciones y el caso civil tuvieron consecuencias importantes para la vida pública del príncipe:
- Fue apartado de sus funciones oficiales como miembro activo de la familia real británica.
- Perdió títulos militares honoríficos y patrocinios asociados a su posición.
- Ya no representa oficialmente a la Corona en actos públicos ni lleva a cabo compromisos oficiales.
La Casa Real británica emitió declaraciones en su momento expresando preocupación por el “daño al servicio público” y la reputación de la institución, sin entrar en detalles sobre la veracidad de las acusaciones.
¿Por qué generó tanta atención?
El caso atrajo enorme cobertura mediática mundial por varias razones:
- La conexión del príncipe con Jeffrey Epstein, quien fue condenado por tráfico sexual de menores y murió en prisión en circunstancias que también generaron polémica.
- El perfil público del príncipe Andrés como miembro de una de las monarquías más reconocidas del mundo.
- Las largas discusiones sobre responsabilidad, poder, justicia y cómo los sistemas legales tratan a personas con posiciones privilegiadas.
Situación actual
Hasta la fecha (2026), no hay cargos criminales vigentes contra el príncipe Andrés relacionados con Epstein. El asunto ha quedado, en gran parte, en el ámbito civil y reputacional, aunque continúa siendo un punto de debate sobre cómo las instituciones manejan casos sensibles cuando están involucradas figuras de alto perfil.




