Chía, Cundinamarca — La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) tomó medidas inmediatas tras detectar disposición irregular de residuos de construcción y demolición en un predio ubicado en la vereda Yerbabuena, al norte del municipio de Chía. La acción busca proteger los recursos naturales, el suelo y las fuentes hídricas cercanas, y responde a denuncias de vecinos preocupados por el impacto ambiental de estas actividades.
Identificación de la irregularidad
Durante inspecciones recientes, los técnicos de la CAR confirmaron la presencia de grandes cantidades de escombros de construcción y demolición dispuestos sin autorización en el predio, lo que representa un riesgo de contaminación del suelo, posibles filtraciones hacia fuentes de agua subterránea y la alteración de la biodiversidad local. Los materiales encontrados incluyen cemento, ladrillo, arena y restos de concreto, que habían sido depositados en la zona de manera indiscriminada.
El predio no contaba con permiso ambiental ni licencia de manejo de residuos, lo que constituye una infracción grave a la normatividad ambiental vigente, y pone en riesgo la integridad ecológica de los terrenos circundantes.
Medidas adoptadas por la CAR
La corporación tomó medidas preventivas inmediatas:
- Suspensión total de las actividades de disposición de escombros en el predio hasta que se regularice la situación.
- Notificación al propietario y a las empresas implicadas sobre las sanciones correspondientes.
- Requerimiento de un plan de manejo ambiental para retirar de manera segura los residuos acumulados y restaurar las áreas afectadas.
Estas acciones buscan no solo proteger el entorno natural, sino también prevenir riesgos para la comunidad, ya que la acumulación de escombros puede generar problemas de movilidad, proliferación de roedores e incluso riesgo de incendios o derrumbes en zonas irregulares.
Impacto en la comunidad y el territorio
Vecinos de la vereda Yerbabuena habían reportado la situación a través de denuncias ciudadanas, señalando que los escombros afectaban la estética del entorno, generaban polvo y malos olores, además de poner en riesgo la salud y seguridad de quienes habitan o transitan cerca del predio. La intervención de la CAR ha sido recibida con aprobación, pues se trata de un ejemplo de control ambiental efectivo y vigilancia comunitaria.
Responsabilidad y sanciones
La CAR recordó que la disposición ilegal de escombros y residuos de construcción está regulada por la Ley 1333 de 2009 y el Decreto 1076 de 2015, y puede acarrear multas significativas, órdenes de restauración ecológica y sanciones administrativas. Además, enfatizó la importancia de que los propietarios de terrenos y constructores obtengan licencias ambientales antes de cualquier actividad de disposición de residuos, con el fin de evitar daños al ecosistema y a la comunidad.
Educación ambiental y prevención
Como parte de las estrategias de prevención, la CAR hizo un llamado a los ciudadanos y empresas constructoras a seguir los procedimientos legales de disposición de residuos y a reportar cualquier actividad irregular mediante sus canales de atención. La entidad también enfatizó la necesidad de promover la educación ambiental y la conciencia sobre la importancia de proteger los recursos naturales y el patrimonio ecológico de Chía.
El operativo marca un precedente importante en la vigilancia ambiental de la región, mostrando que la comunidad y la autoridad pueden trabajar conjuntamente para proteger el entorno y garantizar un desarrollo sostenible.


